Nos vemos en los bares

Publicado: 20 octubre, 2010 en Sin categoría

JMCB se topó de frente con uno cuyo rostro le era muy familiar. Coincidía que tal persona era conocida del acompañante de JMCB, y ambos se saludaron. Todos pidieron café pues el encuentro ocurrió en un bar y entre los dos conocidos se intercambiaron palabras apoyadas en lo que parecía más proximidad que distancia.
JMCB pensaba que su anonimato le parapetaba en alguna medida y sin más estrategias dedicó su atención al café, a la empanada argentina que sirven en el establecimiento y a situar aquella cara perdida en su memoria de pez.
Mucha gente pasa ante los ojos de JMCB. Particularmente frente a su ojo derecho. Esto es cierto aunque algo engorroso de explicar, pero así es. Día tras día, fueron decenas que llegaron a centenas y tal vez miles con los años. Por alguna razón, un porcentaje de esa gente que se expone a la mirada de JMCB tiende a parecerse entre si. Pertenecen a un paradigma estético; tienen la misma pinta. Esto es una opinión, y aunque no es demostrable podría consensuarse sin dificultad. Los motivos de tal afinidad de aspectos se pierden en suposiciones porque las teorías formuladas al respecto no parecen serias. JMCB achacó la familiaridad de aquel rostro a algún encuentro fortuito en un pasado sin tiempo exacto, más allá de antesdeayer.
La empanada argentina estaba realmente deliciosa y el café extraordinariamente bueno. Siempre es un juego agradable y puntual alabar pequeñas destrezas. Al cabo de cinco minutos, a la conversación con la camarera se sumó el dueño del local, de origen claramente argentino.
Por la tarde, con la memoria menos aterida, JMCB recordó los ademanes de aquel sujeto sin nombre, su tranquilidad manejando los cubiertos. Algunos comensales tienden a esgrimir los utensilios de comer cuando apostillan argumentos en la conversación, pero el tenedor de este hombre ocupaba el espacio entre sus dientes y el plato como batuta entre redonda y corchea (su discurso era pausado). El restaurante era chino y la comida no daba para lirismos de tenedor y batuta, pero bueno, al fin y al cabo este asunto gira más en torno al estilo de los comensales y a la memoria de los testigos anónimos.

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comentarios
  1. Me identifico con tu dilema, aunque, a veces, la desmemoria es una ayuda.

  2. […] Nos vemos en los bares octubre, 2010 1 comentario LikeBe the first to like this post. […]

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