Al filo de la madrugada

Publicado: 2 septiembre, 2010 en Perdiendo el tiempo

Una noche decido salir por la ventana de mi dormitorio. Hace tanto calor que las paredes del edificio queman y las plantas de mis pies apenas soportan el contacto con las baldosas del balcón. Giro la cabeza hacia el suelo. Los seis metros que separan mi cuerpo de la acera deslizan sobre mi nuca un susurro hueco de cuchillo afilado. Separo las piernas sin lograr sentir firmeza bajo las zapatillas; estoy temblando. Con un movimiento seco me deshago del calzado y el tacto áspero del bordillo me devuelve la seguridad. Sudo. Hace tiempo que pasó la medianoche y mi frente brilla como si fueran a dar las tres de la tarde. Paso una rodilla por encima de la reja de hierro y sin querer pateo la jardinera donde crecen geranios. El golpe hace que la planta desprenda un olor penetrante. Dicen que el olor de los geranios ahuyenta a los mosquitos, pero a mí me hace pensar en el aroma a tierra mojada que levantan las primeras lluvias cuando acaba el verano. Mis manos agarran la baranda metálica forjada. Estiro los brazos y mi trasero se balancea sobre la calle. Por un momento siento que tengo poder sobre la vida y la muerte. Es tan simple como aflojar la presión que mis falanges ejercen sobre el asidero. Un segundo y ya. La idea deleita mi mente y achica los gritos que recuerdos de una vida entera profieren en un intento vano de interponerse entre mi voluntad y mi libertad. Mi capacidad de decisión es ahora un absoluto blanco o negro sobre mi cuerpo. Dios debe sentir algo por el estilo cuando se dedica a jugar con sus pinceles mágicos. Miro hacia el interior de la habitación. Leo la hora que marca la luz tenue del reloj digital que hay sobre mi mesilla. Me estoy orinando y ya son casi las cinco. Aún dispongo de un par de horas de sueño. El esfuerzo me ha dejado las piernas doloridas pero aún me restan fuerzas para impulsarlas hacia adentro. Qué agradable es descargar la vejiga. Me tumbo boca arriba sobre el colchón y procuro no rozar a mi mujer; odia que la moleste mientras duerme.

Anuncios
comentarios
  1. Jose dice:

    Estimado amigo,
    Solamente desearte mucha suerte en esta faceta tuya….y ya que soy el primero en poner un comentario, no pondre ningun comentario a tus escritos…me gustan solamente eso.
    Un abrazo
    tu amigo JOse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s